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2303 - Parc dels Plataners Santa Perpètua de Mogoda, Barcelona Arquitectura y Arte Nøra Studio.

Arquitectura y Arte

En un entorno condicionado por la escala industrial y la persistencia del flujo del agua, planteamos el proyecto a partir de un gesto inicial: dos líneas que la mano cruza sobre el papel para indicar el lugar donde se colocarán las zonas de reposo y los puentes. Este trazo regulador, establece la geometría esencial que organiza el relato y actúa como una garantía contra lo arbitrario. Del mismo modo que el árbol se tala y se apila, desgranamos los puntos clave del paisaje para construir un espacio donde la razón geométrica y la naturaleza vuelven a entenderse.

 


 

A las afueras de Santa Perpètua, se halla un fragmento de territorio que resiste entre costuras. Flanqueado por las grandes infraestructuras de la B-140 y la AP-7, el proyecto se sitúa en un entorno marcado por la dualidad entre el dinamismo productivo y la serenidad de la Riera Seca. Es un lugar de fronteras, donde la trama urbana y el crecimiento industrial convergen en un cauce que, colindante a la fábrica Bimbo, reclama su identidad como espacio de transición y pulmón necesario para la comunidad.

Lo que hoy es un corredor marcado por la industria fue, en su origen, un tapiz de uso agrícola. Tras la cesión de suelo para la actividad fabril, surgió el requisito de preservar este gran vacío verde, una reserva vital en una zona altamente antropizada donde la riera ha quedado a menudo encajonada. Este corredor fluvial no solo es un núcleo de biodiversidad, sino que también sirve de enlace entre el patrimonio natural y las anillas verdes del municipio.

 

La intervención nace de una voluntad de reparación y sutura, entendiendo el proyecto como una infraestructura suave que interconecta el núcleo urbano con las zonas de actividad diaria. El diseño se fundamenta en la generación de rutas para la movilidad activa que faciliten los desplazamientos. Lejos de imponerse al paisaje, la arquitectura sigue la sinuosidad de la riera y respeta los vacíos entre los árboles, con la intención de que el camino desaparezca bajo el manto natural, permitiendo que la vegetación sea la verdadera protagonista.

El trazado organiza el espacio mediante una sucesión de nodos que actúan como lugares de encuentro en los puntos de mayor afluencia. El programa se despliega de forma orgánica, situando las zonas de estancia en estos puntos singulares que jalonan el camino definido por el trazo inicial. El momento de máxima contemplación se alcanza en el mirador, concebido como una gran ágora centrada en el paisaje, donde la disposición del mobiliario invita a la pausa. Son espacios diseñados para la colectividad que, sin embargo, mantienen una atmósfera de recogimiento gracias a la protección de la sombra de los plataneros.

 

La narrativa constructiva se apoya en esa geometría esencial que organiza y coloca pavimentos, bancos y mesas: piezas de hormigón que aspiran a convertirse en piedra. El cruce original de líneas se convierte en el signo cuyo significado nos evoca el referente de las ramas caídas que el azar entrecruza. En los puentes, es la propia estructura de soporte la que enlaza ambos márgenes siguiendo este esquema, protegida por barandillas de verticalidad irregular que mimetizan el ritmo de las cañas. Todo ello se completa con un estudio colorimétrico que aplica tonalidades extraídas del propio entorno para lograr una integración absoluta.

Este proyecto es, en esencia, un ejercicio de respeto por lo existente y una apuesta por la arquitectura que sabe guardar silencio. Al unir el pasado agrícola con el presente industrial mediante un gesto firme pero sensible, la intervención consigue diluir la línea entre lo construido y lo natural. El éxito de la propuesta reside en su capacidad para pasar desapercibida, permitiendo que ese trazado regulador que nació de un cruce manual en el papel termine siendo el soporte invisible donde el susurro de la riera y la verticalidad de los árboles definen la experiencia de quien lo recorre.

Localización
Santa Perpètua de Mogoda, Barcelona


Superfície
5,4 ha.


Fotografo
Ricard López


Constructora
Lloret


Arquitecto colaborador
Miguel Angel del Campo Beni


Arquitecto técnico
Miguel Fuentes


Periodo
2023 - 2025

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